Acabo de inicar ayer mi aventura para registrar las barbaridades de los camioneros y hoy en ninguno de los 4 camiones que tomé pasó nada como para contarlo.

Bu, maldito seas Murphy.

Pero tendré paciencia, estoy seguro de que me enfrento a una excepción y que pronto volverán los engendros poseídos a los que estoy acostumbrado. Tal vez anden todos mansitos por el próximo aumento y tratarán de justificarlo durante algún tiempo. ¡JA!